¡Hola a todos! Estas últimas semanas no he podido subir nada nuevo al Blog porque he estado bastante liada con la uni (exámenes, trabajos, prácticas, etc. 😥) En la entrada de hoy os traigo una nueva técnica con la que empecé hace poco: el punto tunecino. Es una técnica que se podría decir que está a medio camino entre el ganchillo y el punto. Para aquellos que ya hayan hecho ganchillo anteriormente, el punto tunecino no les supondrá mayor dificultad. Si habéis hecho dos agujas pero no ganchillo quizás os cueste un poco más que al revés, porque la forma de hacer los puntos se parece más quizás a ganchillo. De cualquier manera pienso que es una buena forma de aunar las ventajas de ambas técnicas. Desde el primer día que lo probé me ha encantando y le he cogido el truco muy rápido. Espero que os guste y que os animéis a probar 🙂

Historia

El punto tunecino también se le conoce por otros muchos nombres: ganchillo tunecino, ganchillo afgano, ganchillo tricotado, etc. Las numerosas formas para referirse a él son consecuencia de su origen incierto. No se sabe muy bien cómo surgió esta técnica ni donde exactamente. Sin embargo, sí se sabe que las primeras referencias en Europa se remontan al siglo XIX. El punto tunecino se encuentra a medio camino entre el ganchillo convencional y las dos agujas.

Técnica

El ganchillo o crochet es una de mis técnicas favoritas por las posibilidades en cuanto a puntos y formas que ofrece. Sin embargo, la desventaja que le encuentro es que hay que girar el tejido al acabar una fila (si estamos haciendo algo no circular). Al tener que girar para volver por el mismo camino, el tejido tiene por una misma cara filas con los puntos al derecho y filas con los puntos al revés. Esto a veces puede servirnos para crear un bonito tejido (ver la entrada Monedero – Minicosturero) pero otras veces puede no ser el efecto que buscamos. El punto tunecino puede ser la solución para hacer puntos muy similares a los de ganchillo todos al derecho y sin tener que dar la vuelta al tejido.

Para hacer el punto tunecino se utiliza una única aguja muy parecida a las utilizadas para hacer ganchillo convencional, con un gancho en la punta, pero más larga y con un tope al final. De esta forma se van montando los puntos igual que en dos agujas y luego se cierran todos los de la fila seguidos. En la siguiente imagen podéis ver mi juego de agujas para punto tunecino.

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En el punto tunecino, al igual que en dos agujas, la anchura del tejido va a quedar limitada por la longitud de la aguja. De la misma forma que existen agujas para punto con un cable que las une, hay agujas para punto tunecino que tienen al final un cable y un tope, para aumentar la anchura del tejido. De esta forma, los puntos que se van montando pasan al cable y la longitud máxima está ahora determinada por la longitud de dicho cable.

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En la imagen superior podéis ver cómo se teje el punto tunecino. Los puntos se van montando en la aguja, lo que recuerda mucho a las dos agujas. Sin embargo, se emplea una única aguja con un gancho en la punta, lo que hace recordar al ganchillo. Si no sabíais nada de esta técnica antes de leer esta entrada, creo que va quedando bastante claro cómo es una combinación de ambas.

Puntos

En las siguientes imágenes podéis ver algunas muestras que he ido haciendo de diferentes puntos realizados con ganchillo tunecino. Algunos recuerdan más a puntos hechos con ganchillo convencional y otros se asemejan más a los realizados con dos agujas. Creo que es una buena forma de comprobar que se trata de una técnica mezcla de ambas.

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En la primera imagen tenemos a la izquierda el punto simple realizado con ganchillo tunecino y a la derecha el punto derecho. El punto simple me gusta bastante porque es sencillo y queda muy simétrico, una ventaja con respecto al ganchillo convencional. El punto derecho del ganchillo tunecino es muy similar al realizado con dos agujas, aunque un poco “girado” o “retorcido”. Si os fijáis los lazos no son totalmente simétricos y un lado está un poco más alto que otro.

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En esta segunda imagen tenemos a la izquierda el punto del revés y a la derecha el punto elástico. Quien conozca las dos agujas, esto le sonará bastante. Al igual que en dos agujas, el punto del revés en el punto tunecino se diferencia del punto derecho en la posición del hilo a la hora de hacer el punto. El punto elástico también es similar a dos agujas, hacemos un punto del derecho y luego uno del revés. En futuras entradas iré subiendo la explicación de cada uno de los puntos, así que no os preocupéis si no entendéis muy bien las diferencias todavía.

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En esta última imagen tenemos a la izquierda el punto cruzado y a la derecha el punto alto. El punto cruzado es un punto ya algo más elaborado que los anteriores. Se llama cruzado porque al montar los puntos los lazos se cruzan, de forma que el resultado es este decorativo punto. El punto alto recuerda mucho a ganchillo, y su realización es muy similar. Eso sí, los puntos altos del punto tunecino están todos del derecho y como ya he comentado varias veces durante la entrada es una de las mayores ventajas que le veo a esta técnica.

Esta ha sido la entrada de hoy sobre el punto tunecino. ¿Lo conocíais? ¿Lo habéis probado ya? Espero que os haya gustado la técnica y que os animéis a probarla vosotr@s. En próximas entradas iré subiendo más cosas de punto tunecino. ¡Estad atentos! 🙂

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